Se necesitan pastores

Se necesitan pastores -pastores fieles- que no halaguen al pueblo de Dios ni lo traten con aspereza, sino que lo alimenten con el pan de vida.

i.01. EL TÍTULO

Desde la antigüedad, este libro ha sido conocido con el nombre de Los Hechos de los Apóstoles, aunque el título no aparece en el libro mismo.

En la copia más antigua que tenemos (aunque incompleta) de este libro, conocida como Papiro 45, y en el Códice Sinaítico, se le da simplemente el título de "Hechos", sin mencionar a los apóstoles.

Esto es razonable, pues el libro no es una historia completa de todos esos hombres.

Unos pocos capítulos describen la obra de Pedro y Juan, mientras que el resto de libro registra la conversión y el ministerio de Pablo hasta el momento de su primer encarcelamiento en Roma.

Por lo tanto, el libro no abarca la obra completa de ninguno de los apóstoles. Por el contrario, guarda silencio en cuanto a casi todos ellos.

De los doce, sólo Pedro, Santiago y Juan juegan papeles importantes en el libro; pero gran parte de la narración está dedicada a Pablo, que aunque fue apóstol no perteneció a los discípulos originales.

Por eso el título "Hechos" sería más que suficiente.

A partir del siglo II comenzaron a aparecer muchas leyendas afirmando que relataban la vida y las vicisitudes de los apóstoles (los Actos de Juan, Pedro, Pablo, Tomás y Andrés están entre los más importantes; cf. Eusebio, Historia eclesiástica III. 25. 4-7).

Estos escritos también llevaban el nombre de "Hechos", y quizá para distinguir al libro canónico de Hechos de estos apócrifos, se agregó al título la palabra "apóstoles", quedando como "Hechos de todos los apóstoles" o "Hechos de los apóstoles".